El 28 de febrero de 2026, a las 22:54, se registraron explosiones en múltiples ciudades en el Golfo Pérsico tras un ataque de Irán contra el aeropuerto de Dubai. Según fuentes de seguridad, el ataque incluyó lanzamientos de misiles y proyectiles que causaron daños en infraestructuras vitales de la ciudad. El incidente se produce en el contexto de una escalada tensa entre Irán y las potencias occidentales, específicamente Estados Unidos y Israel, tras una serie de ataques previos.
Las imágenes captadas por medios internacionales muestran humo en el cielo de Dubai alrededor de las 22:00, con una serie de explosiones en el área de la isla artificial The Palm. Testigos locales reportaron que una explosión en el hotel de lujo en The Palm generó un gran impacto en la zona turística, afectando a miles de visitantes y residentes.
El Ministerio de Defensa iraní no dio explicaciones concretas, pero fuentes en el gobierno iraní indican que el ataque fue una respuesta a las medidas de presión de Estados Unidos y su aliado Israel en la región. El ataque a Dubai se presenta como una acción coordinada en medio de las tensiones geopolíticas actuales, con el objetivo de presionar a los países occidentales a reconsiderar sus políticas en el ámbito internacional.
Las autoridades en el Emirato Árabes Unidos confirman que un hombre falleció y 11 personas resultaron heridas en los aeropuertos de Abu Dábi y Dubai, según datos oficiales. La información se ha confirmado por múltiples fuentes, incluyendo el portal DW.com. Los responsables de seguridad en la zona indican que el ataque se desarrolló en una fase de alta tensión en el área, con posibles consecuencias a nivel regional.
En el contexto global, el ataque en Dubai no es el único incidente en el área. Según informes preliminares, hubo explosiones en otros países cercanos, como Arabia Saudita y Kuwait, lo que sugiere una respuesta masiva por parte de Irán a las acciones anteriores de Estados Unidos y sus aliados en el Golfo Pérsico.
Los analistas internacionales destacan que el ataque en Dubai representa un punto de inflexión en las relaciones geopolíticas actuales. La escalada de conflictos entre Irán y los países occidentales en este contexto podría llevar a una situación más crítica en el ámbito regional, con implicaciones para la estabilidad global. Los responsables de seguridad en la zona indican que el ataque se desarrolló en una fase de alta tensión en el área, con posibles consecuencias a nivel regional.