Paro de controladores aéreos: ¿qué vuelos se verán afectados y cuándo terminarán?

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El día 26 de febrero de 2026 marcó el inicio de un nuevo ciclo de paros de controladores aéreos en todo el país, según el cronograma oficial publicado por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA). Este movimiento, definido como "legítima acción sindical" por el gremio, afectará los despegues en todos los aeropuertos nacionales durante toda la semana. El paro previsto para el jueves 26 de febrero generará retrasos y posibles cancelaciones en una gran cantidad de vuelos, especialmente en zonas clave como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.

El movimiento de los controladores aéreos se presenta como una respuesta a la falta de acuerdo en las negociaciones laborales con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) después del vencimiento de la prórroga de la conciliación. Según el informe de la ATEPSA, el paro se extenderá hasta el viernes 27 de febrero, generando un impacto significativo en el flujo aéreo nacional. Los afectados incluyen no solo vuelos internacionales, sino también los que conectan con el interior del país, lo que podría aumentar la dificultad para quienes viajan en vacaciones.

La medida ha sido bien recibida por parte de los trabajadores, quienes consideran que el sindicato ha actuado con justicia en defensa de sus derechos. Por otro lado, las aerolíneas y aeropuertos reportan preocupaciones sobre la capacidad de mantener operaciones en plena crisis económica. La falta de presupuesto para sostener el servicio aéreo podría llevar a más paros en el futuro cercano, según las últimas declaraciones de las autoridades.

Para los viajeros, el impacto inmediato es la posibilidad de retrasos en vuelos que salen desde las principales ciudades. En particular, las líneas que conectan con Buenos Aires a otras grandes ciudades como Rosario y Santa Fe, así como las que pasan por el norte del país, podrían verse muy afectadas. Los pasajeros con planes de viajar en las próximas semanas deben estar preparados para cambios en su itinerario.

El gobierno federal ha señalado que está evaluando las medidas para minimizar el impacto en el transporte aéreo, pero el tiempo limitado para resolver el conflicto ha generado tensiones entre el sector público y la administración. La situación podría llevar a una nueva ronda de negociaciones en los próximos días, lo que podría prolongar el tiempo de afectación en el sistema aéreo nacional.

Los controladores aéreos, en su rol crucial para garantizar la seguridad y eficiencia en la navegación, enfrentan una situación delicada. El paro, aunque breve, refleja los desafíos económicos y laborales que enfrentan en el sector aeroportuario. Los trabajadores esperan que se les otorgue un acuerdo que resuelva sus demandas, mientras que las aerolíneas y los aeropuertos buscan mantener un mínimo de operaciones.

Es importante destacar que el impacto del paro en el transporte aéreo no solo es un problema

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