La chicharrita del maíz: una alerta para los agricultores en el contexto del calor extremo

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El avance de la chicharrita del maíz ha vuelto a tomar impulso en el país, en medio de las altas temperaturas registradas en la zona centro-sur durante el invierno. Según el último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, publicado el 21 de febrero de 2026, se observó un aumento general en las poblaciones de este insecto en el inicio de febrero. Este fenómeno se vincula directamente con las condiciones climáticas extremas y la amplia presencia de maíces tardíos en los campos agrícolas.

La chicharrita del maíz, conocida científicamente como Dalbulus maidis, es un insecto que afecta significativamente los cultivos de maíz tardío. Su incidencia aumenta cuando los cultivos alcanzan el período de susceptibilidad al complejo de achaparramiento, un proceso que puede causar daños económicos importantes para los agricultores. En las últimas semanas, el aumento en las poblaciones ha sido particularmente notable en regiones como el norte santafesino, el noreste del Chaco y otras zonas del centro norte del país.

Según datos de la Red Nacional de Monitoreo, el 35º informe revela que el fenómeno se ha intensificado en las últimas semanas, con un 25% de aumento en las poblaciones en comparación con el mismo periodo del año pasado. Este aumento se debe principalmente a la combinación de altas temperaturas, que favorecen el desarrollo rápido del insecto, y la presencia de maíces tardíos, que son más susceptibles a este tipo de plagas.

Los expertos en agricultura rural destacan que la situación en el centro sur del país sigue siendo relativamente tranquila, con una mayoritaria ausencia de la chicharrita en esta región. Sin embargo, en otras áreas, como el norte santafesino y el noreste del Chaco, se observa un aumento significativo en las poblaciones. Este patrón geográfico es clave para entender cómo el clima y las prácticas agrícolas interactúan en la propagación del insecto.

La recomendación principal de las instituciones agrícolas es mantener una vigilancia activa y aplicar medidas preventivas a tiempo. Según el informe de la Red Nacional de Monitoreo, los agricultores deben estar preparados para realizar intervenciones tempranas, como el uso de insecticidas específicos o la implementación de técnicas de cultivo que reduzcan la susceptibilidad de los cultivos.

Las consecuencias económicas de la presencia de la chicharrita del maíz pueden ser significativas, especialmente para los agricultores que dependen en gran medida de los cultivos de maíz tardío. En algunos casos, el daño puede alcanzar hasta un 30% en los cultivos afectados. Por lo tanto, es crucial que los agricultores y las instituciones agrícolas trabajen en conjunto para mitigar estos efectos.

En la última semana, la empresa Tecnomyl ha comenzado a capacitar a agricultores en diferentes regiones del país para que puedan identificar y actuar ante la presencia de la chicharrita. Esta iniciativa busca mejorar la ef

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