En el departamento de Catamarca, se ha registrado un aumento en casos de abuso sexual en niños, generando una alerta de seguridad y prevención. Según datos de la Policía Departamental de Catamarca y organizaciones locales, el número de casos ha crecido en un 35% en los últimos 6 meses. Este fenómeno se ha relacionado con el acceso a recursos digitales y la falta de capacitación en prevención de riesgos por parte de las autoridades. Los padres y cuidadores enfrentan dificultades para identificar señales tempranas de abuso, especialmente en comunidades rurales donde el apoyo emocional es limitado.
El informe detalla que el 60% de los casos se producen en zonas rurales, donde los sistemas de alerta temprana son débiles y la presencia de profesionales especializados es escasa. Los casos más críticos involucran menores de 10 años, quienes a menudo son objeto de abuso por parte de personas con conocimientos en la comunidad, como tíos o primos. Estos casos no siempre son reportados debido a la cultura de silencio en algunas familias.
Según un estudio reciente realizado por la Universidad Catamarca, el 42% de las víctimas no se reportan a las autoridades, debido a la presunción de que el abuso es «un secreto familiar» o que los padres no tienen conocimiento sobre cómo proceder. El informe también destaca que el 70% de las víctimas están en áreas con acceso limitado a servicios de salud mental y educación. En estas regiones, los niños sufren un mayor riesgo de tener consecuencias físicas y emocionales graves.
En respuesta a esta crisis, el gobierno provincial ha implementado una campaña de capacitación para educadores y profesionales de la salud en prevención de abuso en niños. El programa incluye talleres en escuelas y centros comunitarios, con el objetivo de identificar casos tempranos y reducir la cantidad de casos no reportados. Además, se ha creado un sistema de alerta rápida que permite a las familias reportar sospechosos de abuso en línea, reduciendo el tiempo de respuesta de las autoridades.
Es crucial que las familias y comunidades en Catamarca actúen con proactividad. Los padres deben estar informados sobre los signos de abuso, como cambios de comportamiento, aislamiento, y alteraciones en el sueño. La cooperación entre las instituciones locales y el sistema educativo es fundamental para prevenir futuros casos y garantizar la seguridad de los niños. El mensaje final es claro: cada niño merece protección y atención inmediata.